Crisis y criminalidad
En medio de la crisis económica que ha colocado a Puerto Rico en estado de insolvencia, la criminalidad se ha disparado. En lo que va de año han ocurrido 88 asesinatos, 16 más que en igual periodo de 2015, lo que las autoridades atribuyen al deterioro social que sufre la isla. El caso de Puerto Rico representa una clarinada para República Dominicana, y no solo por aquello de que cuando se vea las barbas del vecino quemar.
Más bien por el impacto que ha tenido el peso de la deuda en el deterioro de las condiciones de vida de los puertorriqueños. Sobre la criminalidad ha llamado la atención que numerosos casos estén relacionados con la interacción familiar.
En las primeras semanas de 2016 los asesinatos se han incrementado en un 22%. Y el jefe de la Policía se detuvo en un detalle al observar que en esta ocasión las muertes violentas no están, como en otros tiempos, vinculadas al negocio de las drogas.
Las autoridades boricuas, que solían exhibir la reducción de la criminalidad entre sus grandes logros, han expresado su preocupación ante el terreno que ha vuelto a ganar la inseguridad. Y en verdad el caso es preocupante.

