Otro peje gordo
La detención por supuesto lavado de dinero de las drogas de un poderoso empresario colombiano que tiene su centro de operaciones en Panamá es otro contundente mensaje de Estados Unidos en la persecución del narcotráfico y el fraude. Nidal Ahmed Waked Hatum, heredero y socio de un imperio con más de 68 empresas que operan en al menos 11 países, fue capturado por orden de una corte de Florida cuando llegaba al aeropuerto de Bogotá para abordar un proyecto inmobiliario con empresarios colombianos.
Por su poderío económico y una fortuna que se calcula en unos 2,000 millones de dólares, el caso de Waked Hatum, de 44 años de edad y con nacionalidad panameña y española, ha desatado una tormenta. En un comunicado la Policía colombiana lo identificó como “el hombre más buscado del mundo por blanqueo de dinero”.
La agencia antidrogas de Estados Unidos señala que el empresario tiene una larga historia de blanqueo de dinero en beneficio de las algunas de las redes criminales y de tráfico de drogas más implacables y sofisticadas del mundo. Tras el escándalo de los “papeles de Panamá” y otros casos la detención del empresario es otro mensaje.

