A dos manos
Ahora que los perfiles se han puesto de moda a propósito de la evaluación para los jueces de las altas cortes, la presidenta de la Cámara de Cuentas recurre al concepto para responsabilizar a los partidos políticos por las deficiencias administrativas y financieras detectadas en los ayuntamientos.
Según Licelot Marte de Barrios el hecho de que los alcaldes no rindan cuentas y que se nieguen a hacerlo se debe a que los partidos reclutan dirigentes sin conocer el perfil, solo con el único propósito de ganar las votaciones. ¿Tiene razón? Por supuesto que la tiene, porque los gobernantes municipales deben ser personas no solo con trayectoria de honradez, sino prestas a cumplir con el mandato de las leyes.
Muchos desde que llegan a los cargos entienden que no tienen que dar cuenta de sus acciones, aliándose con regidores para administrar los cabildos como si fueran feudos personales. Pese a que las auditorías de la Cámara de Cuentas han demostrado alarmantes irregularidades en los Ayuntamientos, por la protección de los partidos políticos son contados los casos que han ido a los tribunales. Marte de Barrios ha expuesto una realidad que debería abordarse.

