Ruptura con Israel
La ruptura por primera vez en la historia de un Gobierno estadounidense con Israel marca un nuevo escenario, por demás cargado de incertidumbre, en el escenario mundial. La administración de Barack Obama no frenó, como en otras ocasiones, la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones que condenó los asentamientos israelíes en Palestina.
La decisión representa un problema para el presidente electo Donald Trump, quien había intentado por todos los medios de impedir la histórica resolución contra el Estado de Israel. Trump pudo persuadir a Egipto de que no presentara la resolución que el país africano había elaborado hacía tres meses.
Pero no contó con que miembros no permanentes como Venezuela, Nueva Zelanda, Malasia y Zenegal le propinarían una derrota diplomática al retomar y presentar la iniciativa. Con lo turbulento que se torna el panorama internacional la resolución contra Israel con la anuencia de Estados Unidos genera más incertidumbre.
Y más todavía con el malestar que todavía persiste sobre la victoria electoral del magnate y la supuesta injerencia de Rusia en el proceso. El panorama es para preocuparse.
