Desafío a Trump
çEn diciembre, durante el proceso de transición, el presidente Donald Trump acusó a la fábrica de rodamientos industriales Rexnord, en Indianápolis, de despedir trabajadores en “forma despiadada” para instalarse en México.
Pero la descarga del polémico gobernante no intimidó a los propietarios de la empresa, que mantienen su decisión de trasladarse a la nación azteca para bajar los costos de producción. Pero la firma industrial tampoco es la única que se ha rebelado o desoído las advertencias del presidente de Estados Unidos contra las compañías que inviertan en México o en cualquier otro país en detrimento de los trabajadores estadounidenses.
Otros grandes íconos del poder estadounidense como Caterpillar, fabricante de maquinarias, y Nucor construirán plantas en la nación azteca. Algunas han cuestionado incluso el veto a los inmigrantes de países musulmanes. Para Trump se trata, mientras tanto, de un desafío a su ejercicio del poder.
El caso de Rexnord es más ilustrativo al no dejarse intimidar por las duras críticas del mandatario, a nombre de su interés de fomentar el empleo en Estados Unidos, por sus inversiones en México.

