La Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) ha vuelto a poner de manifiesto de que no admite competencias en el servicio, como si fuera un feudo, del traslado de carga.
Si por la oposición del gremio ninguna empresa ha podido valerse de sus propios medios para transportar su mercancía, Fenatrado tampoco permitirá a otro sindicato incursionar en su territorio. Lo tiene demasiado claro.
No importa que la Constitución y las leyes prohíban los monopolios y el uso de la fuerza para dirimir conflictos de intereses. Como nadie se atreve ponerle el cascabel al gato, Fentrado hace y deshace.
Lo ha vuelto a demostrar con las supuestas agresiones a choferes de la Federación Nacional de Transporte de Carga denunciadas por el presidente del gremio, Mariano Negrón, quien dijo que miembros de Fenatrado armados de pistolas y fusiles interceptaron y golpearon en la autopista Duarte a transportistas del gremio que dirige.
La denuncia no es sólo para investigarse, sino para tomar las decisiones que el caso amerita. Son muchos los incidentes violentos que se atribuyen a Fenatrado, sin que las autoridades digan siquiera esta boca es mía.
Como no se trata de ninguna calumnia, pues los conflictos datan desde hace tiempo, sería bueno saber cuál es el poder con que cuenta Fenatrado para ejercer un monopolio a la fuerza.
Ninguna empresa pública ni privada ha podido penetrar con libertad al transporte de carga, porque el monopolio de Fenatrado lo impide. El incidente denunciado por Negrón es para que el Gobierno intervenga, pero con autoridad y de una vez y por siempre.
