Pecados de los medios
Los sometimientos por supuestos delitos de corrupción recargan bastante la atmósfera. El momento, como observó la Iglesia católica, impone prudencia en los juicios y debates. Partir a la ligera se puede prestar a calumnia.
De ahí que sea tan atinado el llamado del clero a los medios formulado con motivo del Día Internacional de la Comunicación para que se evite el pecado de la desinformación, la calumnia y la difamación.
La Arquidiócesis de Santo Domingo asumió el mensaje del papa Francisco, quien había exhortado a una comunicación constructiva, sin prejuicios, que ayude a fomentar una cultura en que la realidad sea apreciada con auténtica confianza.
Con los intereses de toda índole que se sabe matizan los actuales debates, ese compromiso con la objetividad y la verdad a que exhortó la Iglesia a los medios y comunicadores es más que necesaria.
Para que no haya malinterpretaciones, de lo que se trata no es de ignorar el drama del sufrimiento ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar el escándalo del mal, sino de informar con apego a la verdad. Ante la realidad que transita la nación la observación de la Iglesia no puede s

