Paso al frente
El proceso de paz que desde el acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) impulsa el gobierno de Juan Manuel Santos ha tenido otro auspicioso paso al frente.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN), el único grupo guerrillero que queda en la región, ha acordado designar una delegación para fomentar y difundir los valores de la paz.
En las conversaciones, que se celebran en Quito, Ecuador, se ha avanzado en dos temas importantes: “Pedagogía y comunicación para la paz” y la creación del grupo de países de apoyo y cooperación.
Esos acuerdos y las comisiones conjuntas para promover la seguridad y la armonía generan mucha esperanza en torno a la finalización de un conflicto bélico que no tiene razón de ser.
Desde que el ELN decidió conversar, sobre todo después del acuerdo a que llegó el Gobierno con las FARC, Colombia se ha enrumbado por otro sendero.
La violencia y el miedo no marcan la vida en la nación, como en los tiempos en que los secuestros y los asesinatos gravitaban como una amenaza permanente. Es posible que alcanzar una paz definitiva y duradera se tome su tiempo, pero los avances que se han logrado son muy auspiciosos.

