Sombra política.-
El interés político que habría primado en los nombramientos de miles de personas bloqueadas de la nómina del Ministerio de Educación porque cobraban como maestros sin impartir docencia, es el que comienza a verse en la confusión que se ha creado con las presiones de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) para que se revise la decisión.
Sin aportar una relación caso por caso para edificar a la opinión pública, la ADP, que hasta patrocinó una protesta de los supuestos afectados, habla de maestros bloqueados, mientras Educación se refiere a “botellas” que drenan el presupuesto de la cartera. Son dos casos diferentes, pero que se han mezclado en un mismo expediente.
Por eso es necesario que tanto Educación como la ADP expongan públicamente los casos de las “botellas”, por un lado, y de los maestros por el otro. Y por si es necesario vale recordar que en un conflicto con la ADP el entonces secretario de Educación, Pedro Porrello Reynoso, documentó, al ser interpelado por la Cámara de Diputados, una relación de las faltas por las que canceló y suspendió a decenas de profesores. En el conflicto actual se requiere tanto transparencia como responsabilidad.
