Mal augurio
Aunque el director de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (Omsa), Héctor Mojica, afirme que colabora con la auditoría de la Cámara de Cuentas, los obstáculos que desde ya se han denunciado son un mal augurio sobre la experticia a la entidad solicitada por la Procuraduría General de la República.
Después que hasta el propio Mojica solicitara transparentar las operaciones administrativas y financieras de la Omsa, lo más lejos que se tenía eran los tempranos inconvenientes expuestos por el presidente de la oficina auditora, Hugo Álvarez Pérez.
La poca colaboración con la entrega de documentos que según Álvarez Pérez han tenido los auditores plantea, a pesar de la aclaración del director de la Omsa, que algo se trata de ocultar.
En torno el impasse no hay que preguntar a quién le creo. Con la responsabilidad que ha caracterizado sus actuaciones, Álvarez Pérez no hubiera hablado, de no existir, de los inconvenientes que dijo han afrontado los técnicos en el cotejo de las operaciones de la Omsa durante la gestión de Manuel Rivas, destituido tras la muerte del abogado y profesor universitario Yuniol Ramírez, quien había denunciado escándalos de corrupción en la entidad.

