Crisis de autoridad
El Día de Duarte es una fecha más que especial para reflexionar sobre la masiva inmigración haitiana, estimulada en gran medida por la ausencia de efectivos controles. La facilidad con que nacionales de la vecina República se instalan de manera ilegal en el país plantea negligencia o permisividad frente a un problema que ha adquirido la dimensión de desafío.
El magistrado y vicepresidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez, no ahorró críticas al reclamar medidas firmes para enfrentar lo que desde hace tiempo se califica como invasión pacífica de nacionales haitianos.
Gómez, juez del Tribunal Constitucional, parte de que la inmigración haitiana no representa únicamente un problema económico, sino que tiene que ver con la seguridad de la nación.
Por las múltiples voces que se han levantado las autoridades tienen que prestar más atención al problema. Sobre todo cuando son cada vez más lo que piensan que la inmigración haitiana ha alcanzado la dimensión que tiene, con todos los riesgos que conlleva, porque no se ha hecho lo suficiente para enfrentarla.
Una fecha tan especial como la conmemoración del natalicio del patricio Juan Pablo Duarte puede servir para llamar la atención.

