FBI en la picota
Entre las muchas lecturas de la masacre de 14 estudiantes y otras tres personas protagonizada en Parkland, Florida, por un joven de 19 años se destacan el descuido del Buró Federal de Investigaciones (FBI) para prevenir el suceso, la amplificación de los conflictos raciales que han brotado en Estados Unidos y el permanente debate sobre el uso de armas de fuego
. El FBI había sido advertido sobre los delirios homicidas de Nikolas Cruz, quien recibía prácticas de tiro y decía que se preparaba para algo grande, además de confesar que odiaba a los mexicanos, los hispanos y los negros.
Tanta rabia y dolor ha causado una matanza que pudo evitarse que el gobernador de la Florida ha pedido la destitución del director del FBI, en tanto familiares de las víctimas reclaman que se controle el uso de armas de fuego. Hasta el presidente Donald Trump, que ha sido duramente atacado por la tragedia, ha cargado contra el FBI.
Pero al margen de la responsabilidad de la agencia de no intervenir frente a los alardes del homicida, la tragedia debe servir para inmunizar las escuelas frente a la epidemia de las armas de fuego con que los estudiantes pueden ingresar a las aulas sin ninguna restricción.

