Sombras en proceso
A las sospechas de los familiares del asesinado abogado y profesor universitario Yuniol Ramírez sobre la investigación para establecer responsabilidades se ha agregado otro ingrediente: el supuesto permiso a uno de los presos preventivos para que duerma en su casa.
La Policía lo ha negado, pero los parientes insisten en que con el exdirector financiero de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (Omsa), coronel Faustino Rosario, se viola la coerción que se le impuso. La investigación desde el primer momento ha estado rodeada de dudas.
Cuando estalló el escándalo por el secuestro y asesinato de Ramírez los parientes cuestionaron que las pesquisas las dirigiera la fiscal Olga Diná Llaverías por sus supuestos vínculos con el exdirector de la Omsa, Manuel Rivas, quien la habría apadrinado para el cargo.
Pero luego ante denuncias de que se pretendía excluir del expediente a Rivas, el Ministerio Público emitió una nota en que negaba los señalamientos y pedía esperar los resultados de la investigación.
Y ahora, como para demostrar que en el caso se favorece a algunos de los imputados, los familiares denunciaron los supuestos privilegios a favor de Rosario. Son señales que deben despejarse.

