Moscoso Puello
En la inauguración del hospital Francisco Moscoso Puello, el 5 de abril, el presidente Danilo Medina declaró que “ninguna clínica en el país supera a este centro”. Dijo que lo entregaba totalmente remodelado y equipado.
Sin embargo, apenas dos meses después de la ceremonia los gremios del sector salud denuncian que en el centro no hay equipos ni con qué hacer una radiografía.
Y para colmo de males Martín de Moya, de la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, y Albalisis Carvajal, de la Unión de Servicios de Enfermeras, definieron tanto al Moscoso Puello, cuyo remozamiento costó más de 600 millones de pesos, y otros hospitales recién inaugurados como “cajones vacíos”, toda vez que no cuentan con material gastable ni medicamentos.
No son los únicos males que dicen afectan a los hospitales. En el caso del Moscoso Puello alegan que los laboratorios no disponen de reactivos, además de condenar que un porcentaje importante del presupuesto del sector se destine al pago de nominillas. En la denuncia se mezclan muchos elementos, pero no por ello debe ignorarse, siempre que el interés sea mejorar los servicios.

