Vicios al desnudo
Los daños ocasionados por los aguaceros en los hospitales Francisco Moscoso Puello y San Lorenzo de Los Mina vuelven a cuestionar la eficiencia en las construcciones públicas.
El Moscoso Puello, construido a un costo de 600 millones de pesos, fue inaugurado el 5 de abril de este año, mientras que el de Los Mina, que costó 392 millones, fue el 17 de agosto de 2017.
Deja mucho que desear que en los primeros aguaceros con cierta intensidad prácticamente colapsaran los techos de ambos centros y las filtraciones brotaran por diferentes partes. No es la primera ocasión en que se verifican alarmantes vicios en obras públicas recién inauguradas. Basta recordar por todo el ruido que generó el escándalo del hospital Darío Contreras, en torno al cual se ordenó una investigación que terminó perdiéndose en el tiempo.
La Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe), que asumió su responsabilidad en los casos del Moscoso Puello y el San Lorenzo de Los Mina, y el Servicio Nacional de Salud (SNS) han ordenado una investigación sobre el desastre, pero los resultados están por verse. Y mucho más si se establecen sanciones.

