Tropezón en camino
La decisión del colegio “La Hora de Dios”, de Buenos Aires, Herrera, de separarse de la tanda extendida del Ministerio de Educación, es otra sombra para el programa de enseñanza.
Aunque el director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), René Jáquez Gil, la haya considerado precipitada, la ruptura vuelve a evidenciar los inconvenientes con los suplidores del almuerzo para los estudiantes.
Las monjas que administran el centro de Herrera explicaron a los padres de los alumnos que por el incumplimiento con el pago a los suplidores no se podía continuar en la jornada extendida de Educación.
A pesar del protocolo para efectuar los pagos de que habló Jáquez Gil a muchos les cuesta aceptar los inconvenientes por el 4% del presupuesto que se asigna al Ministerio de Educación.
En otras ocasiones los suplidores han amenazado con suspender el suministro por los atrasos que se han acumulado con las erogaciones por el servicio.
La Hora de Dios es uno de los 127 colegios católicos con los que el Ministerio de Educación formalizó una alianza estratégica para incorporarse a la tanda extendida. Tras el tropiezo las autoridades tienen que buscar la manera de eliminar las trabas de un programa fundamental para mejorar el sistema de enseñanza.

