Cójanlo



Poder al Intrant

 

El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), que todavía no se acaba de sentir en la solución de los endiablados problemas de tráfico, cuenta ya con un instrumento jurídico para regular la circulación de chatarras, que más que dar un servicio constituyen un riesgo para la población.

Se trata de la normativa para la inspección técnica vehicular, la cual establece los requisitos mínimos para que un vehículo pueda transitar y garantizar su perfecto funcionamiento.

La misma finalidad que se perseguía con “la revista”, la que por distintos motivos, pero sobre todo de tipo político, nunca se ha aplicado. Son muchos los accidentes originados por desperfectos de vehículos, que además provocan problemas de tránsito al averiarse en cualquier lugar y por las pésimas condiciones contaminan el ambiente.

Si el Intrant aplica el reglamento el tránsito mejoraría significativamente.

El ordenamiento del transporte se ha tornado más caótico por la permisividad y la burocratización. Además del Intrant hay muchos otros entes relacionados con el transporte, que solo justifican su existencia en función del clientelismo político.