Cójanlo



Año sangriento

 

Las 12 víctimas fatales en accidentes de tránsito que en las últimas horas se habían registrado en lo que va de año son para disparar la alarma sobre la circulación de vehículos en calles y carreteras.

El comienzo trágico que en materia de tráfico ha tenido 2019 no puede soslayarse ni verse como un caso fortuito, porque es bien sabido que los choques y vuelcos, que suelen dejar el mayor número de muertos y heridos, casi siempre son provocados por averías mecánicas de los vehículos, conducción temeraria u obstáculos en las vías.

El más aparatoso de los accidentes ocurridos en estos primeros días fue el choque de un camión con un carro, a la altura del kilómetro 5 de la carretera Baní-Azua, en que murieron cinco personas de una misma familia.

Los accidentes con saldos tan elevados de muertos y heridos son para que las autoridades, independientemente de la labor que realicen, presten más atención tanto a la prevención como a la asistencia en las carreteras. A propósito de los sucesos hay que recordar que la inseguridad y el desorden en el tránsito constituyen una tarea pendiente para las autoridades.