La decisión del Banco Central de mantener si variación inalterable la tasa de interés de referencia bancaria y el anuncio de que el crédito al sector privado en moneda nacional comienza a recuperarse, son indicadores claros de que no hay propiamente una crisis económica y de que la economía se mantiene estable por el lado de un crecimiento moderado.
Los principales indicadores macroeconómicos mantienen sus niveles de serenidad, tales como tipo de cambio, (39,85) tasa de interés de política monetaria (5%), tasa interanual de inflación (2.82) e inflación subyacente (3.31%). Se resaltan también las afirmaciones del superintendente de Bancos, Rafael Camilo, de que el sistema financiero muestra un dinamismo impresionante, criterio también expuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En una crisis económica, los consumidores no consumen, los bancos no prestan, los inversionistas no invierten, los gobiernos no recaudan y el comercio exterior decrece. Lo que aquí no sucede. Otra cosa es la crisis fiscal.

