Más que denunciarlo lo que tiene que hacer el secretario de Industria y Comercio es enfrentar el cártel que según él impide que la reducción de los precios de los combustibles se refleje en los alimentos.
¿Qué impide al licenciado José Ramón Fadul y Fadul proceder contra empresarios y comerciantes que resisten aplicar rebajas en los pasajes aéreos, fletes marítimos, transporte de carga y de pasajeros, así como de la comida?
Los consumidores se quejan, pero son las autoridades las que tienen que actuar para que se respeten las reglas del mercado. ¿O es qué acaso existe algún impedimento?
Porque la verdad es que no se justifica que con un problema tan claramente identificado las autoridades se queden en el plano de la denuncia pura y simple.
Al señalar que arrastrados por el afán de lucro hay empresarios y comerciantes que pierden las perspectivas, el secretario de Industria y Comercio se queda en enjuiciamientos teóricos, que no es el caso.
Habría que ver si la actitud del cártel denunciado por el funcionario guarda alguna relación con la afirmación del secretario de Economía, Planificación y Desarrollo de que la población no se beneficiaría en la misma proporción de la caída de los precios del petróleo por el supuesto sacrificio en que incurriría el Gobierno cuando los precios estaban altos.
Hay comerciantes que alegan que alimentos y materias primas fueron adquiridos a precios altos, asumiendo la carga para no perjudicar a los consumidores, por lo que no pueden venderlos baratos. Pero se trata sólo de posibilidades.
