El embajador de Colombia aclaró que no fue el único responsable de la Operación Orión, que en octubre de 2002 habría provocado la desaparición de decenas de jóvenes en Medellín, como le imputó un ex jefe paramilitar extraditado por narcotráfico a Estados Unidos.
El general retirado Mario Montoya Uribe explicó en una nota a El Nacional que en la operación intervinieron el Ejército, la Policía, la Fiscalía General, la Procuraduría General y la Alcaldía de Medellín.
Además de aclarar la versión de Diego Fernando Murillo, quien espera juicio en Nueva York por tráfico de drogas, el ex jefe del Ejército explicó que una investigación de la Fiscalía General concluyó que todos los procedimientos cumplieron los protocolos judiciales correspondientes.
Aunque sin abundar en detalles, el hoy diplomático defendió la operación porque permitió desmantelar bandas criminales tanto, agregó, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de grupos paramilitares.
El ex paramilitar declaró que el ex jefe del Ejército se había aliado a un bloque de las Autodefensas Unidas de Colombia, que Murillo dice que dirigía, para la operación que determinó la desaparición de decenas de jóvenes en Medellín.
Montoya había ganado lauros por la estrategia para liberar a la periodista y ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y otros cautivos de las FARC, pero acusaciones de ejecuciones y represión, aunque no han sido probadas, han afectado su imagen.
