El proceso de reunificación del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que ha sacado a relucir no sólo traumáticas dificultades, sino un inusual despliegue de recursos, enfrenta su primera gran prueba de fuego en la asamblea del 29 de este mes.
Si es que se celebra, será en ese momento cuando se despejarán muchas interrogantes que se han acumulado desde que surgieron los aprestos unitarios.
Las diferencias internas son propias de cualquier organización política, pero los recursos en un partido que hace unos meses no tenía ni teléfonos tienen necesariamente que llamar la atención.
Actividades en hoteles y movilizaciones en el interior implican una inversión que no se corresponde con las condiciones económicas en que el proceso electoral dejó al reformismo.
Pero tan pronto se inició el llamado proceso de reunificación los fondos han llovido como por arte de magia. Habrá que ver si los recursos también inciden en los resultados de la asamblea.
Llama la atención que el interés en el proceso sea sólo de los reformistas aliados al Gobierno, quienes incluso son los que llevan la voz cantante. Los que tomaron su propio rumbo como el ingeniero Eduardo Estrella o trillaron el camino del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se han quedado al margen de la iniciativa.
Pero la asamblea dirá cómo realmente es que andan las cosas en un partido que de buenas a primeras ha exhibido unas energías y un despliegue de recursos como hacía tiempo no se le veían.
