Son tan persistentes las presiones del presidente Donald Trump contra el fiscal especial que investiga la trama rusa, que el Comité Judicial del Senado ha favorecido una norma para blindarlo ante un despido fulminante. Trump, como si tuviera sospecha, no ha cesado de cuestionar la investigación de Robert Mueller y su equipo sobre la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones que lo catapultaron a la Casa Blanca.
El mandatario ha sido reiterativo en acusar al equipo de investigación de Mueller de estar infiltrado por los demócratas y actuar de manera parcializada. Lo ha definido como una “caza de brujas”. Si bien la decisión del comité judicial no garantiza que el Senado, que cuenta con mayoría republicana (51-49), apruebe el blindaje es obvio que con la decisión se busca que el fiscal pueda concluir sus pesquisas sin otros inconvenientes que no sean los que deriven de las pesquisas.
Pero el hecho de que el blindaje fuera decidido por una comisión de ambos partidos alimenta la posibilidad de que Mueller y su equipo puedan completar la investigación sobre la intervención de Rusia en las elecciones de noviembre de 2016 en Estados Unidos.

