Otro toque
El conflicto ocurrido el sábado entre residentes en el sector Altos de las Torres, de Arroyo Hondo, y moradores del barrio La Puya no puede verse como un hecho pasajero, porque no lo es. De lo que se trata es un desafío al principio de autoridad en que cada parte decidió tomarse la justicia en sus manos. Se habla de que un coronel de la Policía decidió levantar una pared en una calle para impedir que transeúntes y residentes en otros sectores penetraran al residencial. Su alegato, según las versiones, es que tomó la decisión hastiado por los robos. Pero los moradores de La Puya reaccionaron de la misma manera al derribar a la fuerza la pared. Si en verdad los inquilinos del residencial son víctimas de robos y asaltos lo que procede es dar cuenta a la Policía para que vigile e investigue. Para construir la pared había que contar con orden y no pasarles por encima al Ayuntamiento del Distrito Nacional y las autoridades correspondientes. En cuanto a los residentes en La Puya debieron apoderar a las autoridades para que procedieran sobre la pared y los responsables de levantarla. El toque de atención en que cada uno ignoró el principio de autoridad.

