La Coalición de Organizaciones de Inmigrantes Haitianos se excede al asumir como persecución casos aislados contra miembros de esa comunidad en el país. No se puede negar que se hayan cometido abusos contra inmigrantes haitianos, pero los casos no pueden tipificarse como parte de una política oficial.
Hasta contra los propios dominicanos con frecuencia se cometen atropellos. Al demandar la intervención de la embajada y del cuerpo diplomático, la entidad pierde las perspectivas sobre la realidad. Si no es que quiere convertirse en víctima para hacer daño o persigue otros fines. Durante la gestión del contralmirante Sigfrido Pared Pérez, la dirección de Migración veló para que se respetaran los derechos humanos durante las repatriaciones de ilegales. No es verdad que las deportaciones se realizan sin la observación mínima de los criterios internacionales y bilaterales acordados para garantizar la dignidad y la seguridad de las personas sujetas a esos procesos. Cualquier violación puede tipificarse como aislada, aunque es justo reconocer que en algunas comunidades se hayan dado tensiones con la presencia de inmigrantes haitianos.
