Opinión

Comida de la Cuaresma

Comida de la Cuaresma

En tiempo de cuaresma en muchos hogares dominicanos, además de reflexionar sobre la muerte y resurrección de Jesucristo, se preparan ricos platos a base de bacalao, pescado que sustituyen la carne.

Aunque el sentido de reflexión que antes definía la Cuaresma ha ido desapareciendo y el recogimiento en el hogar para asistir a los cultos religiosos se ha sustituido por vacaciones y fiestas, el no comer carne, especialmente los miércoles y viernes, se ha mantenido como hábito.

La Iglesia Católica prohíbe el consumo de carnes solo el Viernes Santo; esta prohibición no incluye pescados ni mariscos; pero en República Dominicana el grueso del pueblo abarca prácticamente los 40 días confeccionando platos de bajo costo que reflejan la cultura alimenticia de las distintas regiones del país.

En primer lugar las tradicionales habichuelas con dulce, y en algunos lugares habas con dulce, que inician el periodo cuaresmal; igualmente, el bacalao con capas, que es una versión de origen español, o solo, guisado con los sazones propios de la Isla que acompañan con arroz blanco, habichuela y batatas salcochadas, o simplemente con víveres hervidos, plátano, yuca y la misma batata que aporta su sabor dulce, completando un plato que resulta clásico en la cultura alimentaria cuaresmal.

Rumbo a la región Este, San Pedro, La Romana, Samaná y Sánchez, los platos incluyen desde el domplín, bollito de harina hervido, acompañado de bacalao guisado o arenque; los yaniqueques, que ahora se rellenan con mezclas que incluyen vegetales, queso, huevos y el mismo bacalao, hasta el tradicional moro de guandules con coco y frito.

El Nacional

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