Queridas amigas: me permito, en este momento en que ya no están en los puestos circunstanciales del poder en que las traté hasta hace poco, como parte de una previa relación de afecto y colaboración.
Ahora, por diversas razones, no se encuentran en los despachos, circunstancia que me sirve para escribirles en torno a sus dos ejemplos de trabajo y actitud ciudadana.
Creo prioritariamente en la integridad de la mujer en el desempeño de los cargos de responsabilidad, aun cuando no desmerito a los hombres que honesta y eficientemente, puedan ejecutar labores similares.
Pero es un hecho indudable que las mujeres, por la misma formación hogareña y ahora social y laboral tienen irremediablemente un mayor sentido de cuidado en las labores, de visión de conjunto, de prisma del detalle y particularmente de cara al desafío tremendo de la honestidad.
A ambas las distingo y me permito reiterar mi afecto y confianza en todos los pasos que decidan emprender.
Catana volverá a ser como resulta gratificante que lo sea, una maestra fundamental de la educación musical de nuestras generaciones. Intelectual y docente, Catana tiene su conciencia tranquila y su mente en paz. Sale, sin esperarlo, de la dirección artística del Teatro Nacional, como parte de las novedades en cambios y rutinas. El mismo Ministro de Cultura, a propósito de los comentarios por la forma en que se produjo el cambio de mando, aclaró con presteza que no había ninguna situación negativa que motivara el cambio de titular, lo cual habla muy bien tanto de Catana como de José Rafael Lantigua.
Por su parte, Taina Gautreaux ha mostrado un sorprendente crecimiento personal desde la persona contestataria y hasta agresiva que era hace muchos años, hasta alcanzar una armonía interna que le hizo ver la vida de otra forma y a reconciliarse con ella misma y con sus semejantes. Ella sabe que vivió un proceso para el cual se necesita valor.
Lo que nunca cambio en ella es su actitud frente a la responsabilidad y el culto por lo bien hecho. Y nunca temió a aceptar responsabilidades cruciales. Es honesta. Al llegar a la dirección de Senma, responsablemente dijo lo que encontró y no trató el tema con paños tibios, lo que le ha costado el cargo. Senma es un ámbito de muchos intereses cruzados mientras los maestros siguen sin servicio.

