Por JOSE RAFAEL SOSA
lll Peralta Romero, Premio Barco de Vapor
lll Estas fueron sus palabras
Nos ha alegrado mucho el éxito del escritor Rafael Peralta Romero en el II Premio de Literatura Infantil y Juvenil 2009 de Ediciones SM. Nos ha parecido importante que nuestros lectores puedan conocer, en resumen, cuanto dijo este creador literario en el acto, muy lucido, en la Quinta Dominica.
El premio El Barco de Vapor, que solo ha realizado dos versiones en República Dominicana, esta empresa ha motivado la creación de decenas de novelas infantiles, un género tradicionalmente preterido y que hasta hace poco tiempo provocó escaso interés entre los escritores dominicanos.
Como resultado de la primera convocatoria al premio El Barco de Vapor, Ediciones SM puso en el mercado el pasado año cuatro novelas destinadas a nuestro público infantil de los autores Dinorah Coronado, Virginia Read y Avelino Stanley.
¿Qué responsabilidad tiene la literatura infantil en el desarrollo social de una nación? Hasta preguntarlo parece una utopía, pero no lo es, si se toma en cuenta el papel del lenguaje en el desarrollo de la personalidad y de las aptitudes del individuo para establecer las debidas relaciones con la colectividad.
La influencia de la educación en los primeros años de vida del niño resulta determinante para toda la existencia del mismo. La formación de dominicanos: correctos, pensantes, educados y sociables deberá conllevar acciones realizadas a partir de los primeros años de vida de esos nuevos ciudadanos.
Pero algo más. La lectura es la vía más idónea para el desarrollo de esta última facultad. Para iniciar a un individuo desde la niñez en esta práctica, se produce la literatura infantil. De ahí que no me parezca nada utópico asociar la literatura infantil con las posibilidades de cambios de una sociedad.
Y mucho menos se considerará utopía si se pondera juiciosamente la función de la literatura en el desarrollo de las competencias lingüísticas de los pequeños. Niño que no lee o que no le leen, no logrará el desarrollo pleno de sus facultades intelectivas dado que las competencias lingüísticas constituyen el eje central para desarrollar las demás competencias.
La persona se posee a sí misma en la medida en que posee su lengua, ha dicho el lingüista Pedro Salinas, y me permito agregar que quien no maneja adecuadamente su lengua no puede poseer el mundo exterior.
Un recurso importante para el niño poseer ese mundo es la imaginación y nada más indicado que la literatura para estimular la capacidad de invención del niño.
La fantasía es un instrumento para conocer la realidad. Esto ha dicho Gianni Rodari, un gran maestro de la literatura infantil, nacido en Italia. Ese mismo experto ha considerado que: No se puede concebir una escuela basada en la actividad del niño, en un espíritu investigador, en su creatividad, si no se coloca a la imaginación en el lugar que merece en la educación
Se ha demostrado que aquí se está escribiendo literatura para niños, a cada instante un autor realiza un aporte que significa un peldaño más en nuestro esfuerzo de alcanzar la autosuficiencia en cuanto a producto literario destinado a nuestros niños, construido con materiales de aquí e inteligencia de aquí.

