lll Hoy termina la Feria del Libro
lll Un libro por la Patria sentó precedente
lll Nélida Piñón, toda una personalidad
Hoy concluye la XII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2009. Ha sido la gran fiesta de la cultura. Un festival de arte en todas sus manifestaciones. El movimiento económico en la venta de los libros no fue tan formidable como otros años. Se sintió la crisis económica, pese a lo cual el evento no pierde importancia. Es evidente que hay que luchar mucho más para que los jóvenes lean.
El viernes se montó en el Palacio de los Deportes un evento que marca una referencia en la promoción de la lectura.
Se trató de Un Libro por la Patria, auspiciado por la Fundación Nacional de Desarrollo Integral (FUNDI) y el co-auspicio de la Secretaría de Estado de Educación. Miles de libros han sido colectados para ser donados para bibliotecas escolares como parte de una iniciativa. El proyecto tuvo pegada y debe complacer a la sociedad dominicana la buena nueva que implica este acontecimiento.
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Nélida Piñón, la más laureada escritora de Brasil, entró con su sonrisa franca a flor de labios a la Sala de la Cultura del Teatro Nacional Eduardo Brito, y con su verbo se ganó el corazón de todos los que asistieron a su conferencia La pasión por la palabra, y así llenó de gracia y encanto todos los espacios del lugar.
De niña tuvo un sueño: era el de ser nómada y nunca dormir dos veces bajo el mismo techo. «Confieso que es una locura», dijo, tras lo que hubo risas del público. Luego dice que el tiempo ha pasado, y que se ha convertido en una defensora de la casa.
Esta escritora brasileña, que tiene entre sus amigos a Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Máquez, vivía de niña tan inmersa en la lectura que en determinado momento de la vida quiso convertirse en uno de esos personajes de ensueño y fascinación.
La Dama se refirió a los orígenes primarios en que el ser humano sólo emitía sonidos guturales, y de ahí pasó a decir que la palabra es una invención de la humana. Su mayor fascinación viene del carácter espúreo, aunque dice que la misma «ha ganado universalidad y una importancia extraordinaria y hasta un significado simbólico».
El auditorio le escuchaba en completo silencio, mientras ella asignaba a las uniones de letras un sentido poético de la existencia, y confía en que por esa vía se puede viajar hasta Homero y Heródoto, a través de la lectura de textos, trayendo así hasta nosotros la sociedad del pasado.
Nélida Piñón tiene el criterio de que el mundo es el mismo, y que los griegos han pensado tanto «que nos dejaron poco para pensar. La palabra trae todo e impide el olvido».
Se define como una mujer que cree en la capacidad poderosa de entender el mundo por medios puramente pacíficos, por el verbo. Le fascina tanto pensar y hablar que habla hasta con las paredes mudas; su compenetración es tal en ese sentido que la misma le permite crear e inventar.

