Creas, Julio, que has descendido. No.
Pese a ser uno de los jueces de la Suprema Corte de Justicia de mayor rendimiento, especializado en derecho laboral, poseedor de una envidiable trayectoria de trabajo comprometido con los sectores de trabajadores más golpeados por las apetencias de un empresariado salvaje, pese a que no se te evaluó, pese a que no hubo un documento escrito que estableciera tu rendimiento, pese a la falta absoluta de ningún cuestionamiento a tu trayectoria, las negociaciones de alto nivel te sacrificaron.
Fuiste, si no lo sabías, el juez activo de la SCJ, con mejor evaluación. Incluso tu expediente contaba con méritos èticos y profesionales para ser su presidente
Pero quien ha perdido no eres tú.
Es el país.
Ganan, temporalmente, los negociadores. Ganan quienes no se sentían bien por tu criterio de defensa de los trabajadores. El gran poder empresarial. Simple?
Sé que tienes lo suficiente para vivir: un vaso de agua fresca, el pan, deseos de hacer tus ejercicios de Chi-Cum a las 5 de la madrugada.
En este momento, quienes te admiramos, te apreciamos mucho más.
Se equivocaron.
Contigo se cometió no solo un error. Fue una ofensa al buen ejercicio de la justicia.
Pero tienes lo necesario: conciencia tranquila y actitud para seguir sirviendo.
Desde donde sea.
Julio Aníbal Suárez Dubernay, el amigo, el solidario.
Aun recuerdo aquellos días, durante los duros doce años sangrientos del Balaguerismo, en que compartimos la dirección de la Unión Dominicana de los Derechos Humanos, cuando tenías que enfrentar como vocero de justicia ante las orgias de sangre de los matadores incontrolables del régimen.
Entonces, como ahora, eras el mismo profesional comprometido, de hablar pausado, de aprovechamiento del tiempo.
También te recuerdo con el valor con que enfrentaste tu cáncer de próstata, al que sobreviviste, haciendo todo lo que había que hacer.
Ha pasado mucho tiempo desde tu graduación como doctor en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el año 1967.
Para quienes no te conocen, me permito recordar que Julio Aníbal ha participado como profesor en diferentes cursos extracurriculares y de monográficos.

