Opinión

¿Cómo se desmonta?

¿Cómo se desmonta?

El presidente Danilo Medina tiene un impedimento constitucional para optar por otro período, pero hay un diputado de su corriente que asegura que ya se cuenta con los votos necesarios para la convocatoria de la Asamblea Revisora, reformar nuevamente la Carta Magna y permitir que el mandatario sea candidato.

Pero indistintamente de lo que diga ese legislador, son las propias actuaciones del jefe del Estado que cada día dan muestras de procurar quedarse en el poder por lo menos por cuatro años más. Si no tuviera esas aspiraciones no posterga para marzo el abordar la temática, sencillamente, de manera tajante, expresa que la Constitución le prohíbe presentarse para otro cuatrienio.

Posiblemente en marzo venga con una balaguerada: “Yo no aspiro, pero la Asamblea Nacional es soberana”, por lo que estaría dando luz verde a los legisladores suyos para que identifiquen y compren, al costo que sea, a los diputados que faltan y completar el número requerido para la convocatoria. Una vez lograda la convocatoria no cabe ninguna duda de que habrá reforma.

La decisión continuista del primer mandatario está tomada hace tiempo, señalar al mes de marzo para el anuncio responde a una estrategia, pues antes tiene que definirse la situación interna del PLD en torno a las primarias y, además, la entrada de la planta energética Punta Catalina, la cual podría mejorar sustancialmente el servicio eléctrico.

Una nueva aspiración del presidente Medina provocaría múltiples conjeturas, pues se alegará que es insaciable, que procura perpetuarse en el poder a cualquier costo.

Algunos ingenuos piensan que Medina mete el brazo por las primarias abiertas para apoyar a uno de sus ministros, pero los ejemplos colombiano y ecuatoriano (de Santos con Uribe y Lenín Moreno con Correa) es para descartar esa generosidad. Luis Abinader y Leonel Fernández (mucho menos) garantizan impunidad. Hipólito Mejía, su amigo y socio, lo dejaría tranquilo, como dejó a todos tranquilos durante el período 2000-2004, pero es un hombre que cada día se aleja más del poder. Sus posibilidades son remotas. Danilo no tiene forma, por lo menos en esta ocasión, de desmontarse del poder.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación