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Hoy vengo repleto de alegría, porque pude participar otra vez en mi adorado pueblo de Moca, en el gran espectáculo que viene organizando los fines de años un notable hijo de la provincia, el doctor José Rafael Vargas, madurando el propósito de hacer crecer el espíritu de la esperanza, tremendo propósito que debemos todos apoyar, no importa su sentir político, si queremos lo mejor para nuestro pueblo. ¿Por qué? Porque, sin esperanza, todos careceríamos del entusiasmo necesario que fortalece el trabajo, y la solidaridad en la villa del progreso, y en cualquier parte del globo terráqueo. Así de sencillo.
Creo, además, en la factibilidad de dicho proyecto, tomando en cuenta la titánica labor que viene realizando el futuro senador José Rafael, por lo que, junto a mi larga familia y relacionados, en mayoría lo estamos apoyando y considero que el proyecto que tiene José Rafael podría superar el que nosotros teníamos para senador en Moca hace algunos años.
Lo admito públicamente, en primer lugar tenía más de 30 años fuera de mi pueblo desempeñándome en el comercio, la industria, la banca, la política, la diplomacia, la administración pública y por otro lado, José Rafael vive en Moca y cuenta con el apoyo total del gobierno, que, con justicia, aprecia lo que viene realizando en Indotel y sembrando el país de centros cibernéticos, ya más de 1000 en todos los rincones. Me parece justo esta declaratoria, porque somos transparente, modestia aparte, y mis humilde éxitos en la vida publica y privada, creo que lo hemos logrado por mi arraigado compromiso con la justicia y la transparencia que tanto ha faltado en todas las administraciones del mundo, donde han faltado seres humanos probados, y más bien los han menospreciado y desaprovechado. Es grave error no utilizar la fuente de todas las ciencias, la experiencia, consciente o inconscientemente.
Como todos los años cada vez mejor, nos reunimos en la casa de Dios, en nuestra Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, tremenda atracción turística, declarada por el superior gobierno como Patrimonio Monumental de la República.
Se abarrotaron de personas todos los pisos del gran escenario y sus largos alrededores y plazoleta, incluyendo el gran Teatro don Bosco cuya remodelación, costosísima, la gestionó precisamente José Rafael, y otras obras como escuelas, carreteras, elevados, Cárcel modelo y otras. Acabo de ver en la prensa 30 millones más para arreglar el Hospital de Moca, el de Villa Trina y el de Gaspar Hernández. Recuerdo que aquel fin de semana que le trataron a Vargas estas necesidades, nosotros lo acompañábamos en equipo. Ser justo honra.

