El Gobierno ha tenido un grato respiro con la declaración de Mónica Moura de que el consorcio Odebrecht no financió campañas electorales en República Dominicana. Con Argentina, este es el único país donde la firma no intervino, al menos a través de la agencia de Moura y su esposo João Santana, en procesos electorales. Por su condición de esposa de Santana, asesor de las campañas del presidente Danilo Medina, la declaración de Moura ante el juez Sergio Moro es mucho más que un balón de oxígeno. Más significativo todavía de tomarse en cuenta que el departamento para pagar sobornos del consorcio Odebrecht operó en República Dominicana por asuntos de seguridad.
El Gobierno ha reiterado que la constructora no hizo aportes ilegales a las campañas electorales de Medina.
El mandatario retó incluso a que lo sometieran a la justicia de encontrarse algún indicio. Moura no es más que una, pero su testimonio representa una victoria moral para las autoridades

