Decenas de botes propiedad de pescadores que se ganan el sustento de sus familias en el río Ozama, siguen ociosos en la margen occidental, en La Ciénaga, luego que Salud Pública, con el respaldo de la Marina de Guerra, prohibiera las pescas como parte de las medidas para evitar el cólera. Más de 200 familias se han visto afectadas por la medida. Foto Justo Maracallo

