Página Dos

Contra privilegios

Contra privilegios

El trabajo legislativo contrasta con los privilegios que reciben sus funcionarios. Y hasta en materia de sensibilidad su función deja mucho que desear, sobre todo de tomarse en cuenta el desinterés mostrado por los legisladores en la aprobación de proyectos sociales.

La diputada Guadalupe Valdez, una de las que se ha negado a aceptar exoneraciones para la importación de vehículos, asignaciones para fomentar el clientelismo y otros indignantes privilegios insiste en que la práctica debe ser suprimida.

Si los maestros, policías, médicos o agrónomos no reciben prebendas como servidores públicos por qué, se pregunta, tienen que recibirlas los congresistas.

La posición de la legisladora tiene mucho fundamento. Los diputados y senadores son electos para aprobar leyes y defender los intereses de la nación, pero no para autoasignarse beneficios con los que no cuentan otros servidores. La reforma legislativa que plantea Valdez representa una necesidad ante el descrédito y la ineficiencia que caracterizan el trabajo de los congresistas.

 

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación