¿Qué Pasa?

Contrato prematrimonial ¿Prevenir o lamentar?

Contrato prematrimonial ¿Prevenir o lamentar?

Alejandra no encontraba cómo decirle a su pareja que se casaría con él, pero que necesitaba firmar un acuerdo en el que quedara claro que su casa propia quedaría en manos de su único hijo, en caso de que ella no estuviera de manera definitiva.

Plantearlo se le hizo tan difícil, que le dio largas a la boda, hasta tal punto que permitió que su pareja conviviera con ella en la misma casa, con una promesa futura de casarse, que ella no pensaba cumplir.

Son muchos los casos de mujeres y hombres en los que un contrato o acuerdo matrimonial se hace necesario, pero no todos tienen el valor de planteárselo a su pareja. Es falta de confianza? ¿Una manera fría de mirar el amor? ¿o la forma adecuada de organizar los bienes pensando en consecuencias futuras?

Lo cierto es que sean cuales sean las respuestas a estas interrogantes, en la actualidad ha aumentado el uso de esta herramienta jurídica, según explica la licenciada Julia Muñiz Suberví, ejecutiva de Muñiz Subervi Consultores Legales.

“Este tipo de acuerdos en su gran mayoría son realizados por una población especifica la cual desea salvaguardar su patrimonio”, explica definiendo este documento de separación de bienes como la pieza jurídica mediante la cual las partes antes de iniciar el vínculo del matrimonio regulan el aspecto patrimonial.

Aunque el objetivo principal de este documento está vinculado al aspecto económico y lo hacen personas que poseen bienes, ya ha trascendido que varios artistas internacionales incluyen reglas a cumplir, que no tienen nada que ver con el dinero o los bienes, y sí rondan los comportamientos hasta sexuales.

Un buen ejemplo fue el matrimonio que tuvo la cantante Madonna con Guy Richie, en el que mediante un contrato matrimonial se estipulaba que éste tenía prohibido por contrato, gritarle, y por otro lado la cantante cuidaba la vida espiritual de su esposo obligándole a dedicar varias horas a la semana en la lectura de la Cábala, lo que también aparecía en el documento.

Además, uno de los aspectos que más controlaba Madonna de su matrimonio era el sexo.

Tanto si quería como si no, él estaba obligado a dedicarle tiempo a las relaciones sexuales con su mujer y centrarse en su ‘expresividad sexual’ siempre que ella quisiera. Y –dicen- que antes del divorcio se quejó de que llevaban sin acostarse más de 18 meses.

Preguntas y respuestas a la experta

– ¿Cree que estos contratos debería hacerlo todo el que se casa y tiene bienes que desea que no sean divididos?

Claro. Es mejor prevenir que lamentar.

– ¿Estos contratos, tienen un esquema fijo o los establece quien los solicita?

Hay puntos que son regulados por la ley y otro que son a consideración de las partes.

-¿Lo hacen más las mujeres que los hombres?

No, está más relacionado con quien posea patrimonio.

-¿Quién usa más esta herramienta jurídica, los hombres o las mujeres?

Quien lo necesita es siempre el que quiere proteger su patrimonio, incluso hoy en día los padres que tienen buen patrimonio le piden a sus hijos que firmen este documento con sus futuras parejas, antes de casarse.

Hollywood: “el laboratorio ideal”

Un informe publicado por la cadena británica BBC sobre el tema, denomina Hollywood como el laboratorio ideal para analizar estos acuerdos prenupciales. Hace referencia al contrato celebrado entre el actor Michael Douglas y su esposa Catherine Zeta Jones, donde se establece que en caso de divorcio, Jones recibirá un millón de dólares por cada año que haya durado el matrimonio. Otro pacto es el suscrito por Denise Richards y Charlie Sheen, quienes acordaron que el que sea infiel debe pagar una multa de US$4 millones.

Los más increíbles ejemplos

Son muchos los ejemplos de acuerdos de este tipo que van más allá de cuidar los bienes y pretenden regular conductas conyugales de los incumbentes.

El informe, basado en gran medida en experiencias de los EEUU, recoge los más insólitos acuerdos. Entre ellos el derecho a realizar regulares test de drogas mensuales en la pareja, con multas si fallaban; la limitación de poder ver sólo un partido de fútbol los domingos; un bono de US$100.000 por cada vez que la pareja sea infiel y un acuerdo para limitar el peso de la esposa a 54 kilos sujeto al pago de US$100.000 si se excede.

El caso de Beyoncé y Jay-Z

La cantante Beyonce, en caso de que el amor con su actual marido Jay – Z dure menos de dos años recibirá nada más y nada menos que 10 millones de dólares para consolarse.

Y mientras tanto tiene garantizado por contrato compartir con él algunos caprichos como disfrutar de su jet privado o de su carísima colección de coches cuando quiera. Por cada retoño que la pareja tenga en común Jay- Z tendrá que darle a la cantante 5 millones de dólares por las pérdidas que le ocasionará a Beyoncé el embarazo.

Nicole Kidman y Keith Urban

Los vicios a los que Keith Urban fue tan aficionado en el pasado, le pueden costar caros si vuelve a recaer, porque actualmente el marido de Nicole Kidman recibe 640.000 dólares de la fortuna de su mujer, por cada año que pase a su lado sin tocar las drogas.

Hasta el momento no se conoce en nuestro país algún caso de contrato prematrimonial que intente, además de preservar bienes, regular la conducta de uno de los cónyuges.

El Nacional

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