SAN JOSÉ, (AFP).- La crisis económica está causando un fuerte impacto en el campo diplomático en América Central, región muy dependiente del intercambio con Estados Unidos, al reavivar viejas tensiones entre países vecinos y provocar el cierre de embajadas para reducir gastos.
Las relaciones de Nicaragua con los países vecinos se tensionaron esta semana, aunque no al nivel existente durante las guerras civiles de los años 80, por un conflicto por el comercio de carne bovina y productos lácteos.
Además, Costa Rica –que lidera varias campañas mundiales y tiene la diplomacia más activa de la región– decidió cerrar tres embajadas, dos de ellas en Sudamérica, con el fin de acortar gastos, medida que puede tener costos políticos, según un analista. Los ganaderos de Nicaragua exigieron al presidente Daniel Ortega que imponga represalias comerciales a sus vecinos, al denunciar que sus exportaciones de carne y lácteos enfrentan trabas desde enero en Honduras, Costa Rica, El Salvador y Panamá.
«Sugeriría que igual medida se tomara con los cigarrillos, aceites comestibles» y otros productos que Nicaragua importa de esos países, dijo el líder de los ganaderos, Ronald Blandón. Los ganaderos sospechan que esos países adoptaron medidas proteccionistas para favorecer la venta de sus propios productos, debido a la caída de la demanda de bienes centroamericanos en Estados Unidos, y que Nicaragua debe responder restringiendo las importaciones de las naciones vecinas.
Managua anunció que recurrirá a los instrumentos de solución de controversias del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y de la Organización Mundial de Comercio para resolver estas disputas.
El viernes el ministro de Agricultura de Nicaragua, Ariel Bucardo, tuvo la ocasión de tratar el tema con sus pares en una reunión ministerial del SICA en Managua, y acordaron seguir dialogando.
En tanto, Costa Rica anunció el viernes que cerrará sus embajadas en Bolivia, Paraguay y la República Checa, así como los consulados en Chicago y Puerto Rico, como parte del ‘Plan Escudo’ del presidente Oscar Arias para mitigar el impacto de la crisis.
Sin embargo, la medida puede tener un alto costo diplomático para un país que, bajo la iniciativa de su presidente y Premio Nobel de la Paz 1987, promueve en la ONU campañas en favor de la paz, el desarme y la protección del ambiente.

