A la novela “Idolatría”
Expresión del sincretismo religioso en la cultura dominicana. Esta obra tiene como base tres componentes que a nivel de la religiosidad popular se tejen con espontaneidad: étnico + cultural + fe, lo cual queda plasmado en el desarrollo de la obra con una estructura dada por un personaje: Teófilo, tomado del segundo libro de Lucas, Hechos de los Apóstoles, Hec.1,1.
Todos los personajes son reales, historia personal del autor y de la cultura universal. Jimmy narra los hechos vividos en un territorio específico que le impactan y logra expresar el “nosotros”, la dominicanidad; con imaginación y creatividad hablando de sí mismo aparece la sociedad dominicana. Lo cual hace de la obra una fuente de investigación, que nos lleva a conocernos por dentro. La cultura nos hace y nosotros la hacemos. Simbiosis generativa. Somos historia de las muchas historias siendo el sujeto humano el responsable de la historia, de la sociedad.
En la biblioteca del Ensueño Dajabonero nos encontramos para dialogar sobre la obra: José Luis, Juan Bautista, Virgilio Herrera, Elba Bonifacio, José Franco, Fausto Lombert, Zealida Bravo, Regino, Solanna Tejada, Dra. Fiordaliza, Milady, Victor, Sara, Chío Villalona, Juan Manuel García, Claudio Cabrera, Paidista, Julio Aníbal, Luis Collado, Julio Valdez, Nelson Gómez y esposa, doctor Correa, Héctor Martínez, Jimmy Sierra.
Lo que surge del diálogo entre los presentes: la necesidad de recuperar la “COMUNICACIÓN” dialogal de tú a tú porque la comunicación digital nos está individualizando llevándonos a estar cerca del lejano y lejos de los cercanos, dado que por lo digital se monologa, no se dialoga y se narcisiza lo individual a no ser que se encauce en la defensa del nuevo sujeto social que puede surgir…
Llama la atención el realismo de los personajes de la novela, a quienes podemos identificar en la realidad vivida por el autor, rompe el pesimismo dominicano con una narrativa post-moderna y nuevos paradigmas con hechos históricos universales expresados en la originales notas al pie de página.
Lo más característico y propio del autor es la crítica que hace a la sociedad y a las iglesias expresada en dos acontecimientos: el corte, dominicanización de la frontera combatiendo la haitianidad porque anula nuestra hispanidad y el liborismo como competencia de la religión oficial. El sincretismo religioso dominicano no es más que reafirmar una evangelización desde el poder y con relaciones de poder. Evangelización realizada de espalda a la “debilidad solidaria” originalidad de Jesús de Nazaret, fundador de la Iglesia.

