El levantamiento militar constitucionalista que se inició el sábado 24 de abril de 1965, en el asiento de la Jefatura del Estado Mayor del Ejército Dominicano, ubicado en el kilometro ocho de la autopista Duarte, se hizo del conocimiento público a partir de la 1:30 de la tarde de ese día, a través del programa Tribuna Democrática que producía, en Radio Comercial, el doctor José Francisco Peña Gómez, asistido de Emanuel Espinal, Manny, quienes dirigían la Secretaria de Prensa y Propaganda del Partido Revolucionario Dominicano. Contrario a los que viven pregonando que Peña Gómez llamó al pueblo dominicano a las calles, aseguramos, con la responsabilidad que ha distinguido nuestra vida pública, que la realidad de los hechos no fueron como los aventureros y oportunistas viven reiterando.
El doctor Peña Gómez inició el programa a la 1:30 p.m. e inmediatamente anunció que había recibido una llamada desde la oficina del Estado Mayor del Ejército y que la persona con la cual había conversado, se había identificado como el capitán Mario Peña Taveras, quien le comunicó que el jefe de Estado Mayor del Ejército, general Rivera Cuesta, y sus ayudantes habían sido apresados por un grupo de oficiales y sub oficiales de la institución. El doctor Peña Gómez hizo el anuncio e inmediatamente se escucharon las notas de La Marsellesa, himno nacional de Francia, y el programa quedó suspendido. El doctor Peña Gómez no era secretario general del PRD, como afirman categóricamente esas veletas sin rumbo, que viven falsificando y desnaturalizando todos los acontecimientos históricos del pasado inmediato, que ha llegado a su máxima expresión después del ajusticiamiento de Rafael Trujillo Molina, en mayo de 1961. El secretario general del PRD era don Antonio Martínez Francisco, rico empresario del negocio de la venta de vehículos, presidente de La Antilla Motors, C. por A., y personaje íntimamente ligado a la Embajada de los Estados Unidos de América, ya que era el distribuidor de los jeeps Willy y los camiones Mack, de fabricación estadounidense.
Juan Bosch, el gran maestro político de América, había designado a Martínez Francisco en esa posición sin ser militante o activista político de experiencia e importancia, porque conocía de la relación de ese señor con la Embajada estadounidense. El líder político de ese Movimiento Militar Constitucionalista, fundado y dirigido por el coronel Rafael Fernández Domínguez, era el profesor Juan Bosch y cuando Fernández Domínguez fue extrañado del país, nombrado como agregado militar en Chile, pasó a dirigir el Movimiento Clandestino el coronel Miguel Hernando Ramírez, quien viajó en varias oportunidades a Puerto Rico a reunirse con Juan Bosch. Bajo la dirección del coronel Hernando Ramírez estaba el llamado Grupo de la Bomba, nombre que habían asumido quince o veinte militares, oficiales subalternos y superiores, la mayoría de los cuales habían sido expulsados de las filas del Ejército. Este grupo se reunía en la bomba de gasolina situada en la avenida 30 de Marzo, frente a lo que hoy es el edificio de los veteranos de las Fuerzas Armadas, propiedad Bolívar Bello Veloz, cuñado del capitán Héctor Lachapelle.
