Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

Absurdos políticos

Juan Bosch, el gran maestro político dominicano y de América, valiente, frontal, visionario, cimentado en posiciones de principios, cuando regresó al país, en octubre de 1961, después de su largo exilio político, empezó, inmediatamente, a través de sus intervenciones radiales a echar la zapata moral de una escuela política, que desde aquel momento hasta hoy, cuarenta y nueve años después, sigue señalándole al pueblo dominicano y al Partido de la Liberación Dominicana que gobierna este país en un tercer periodo, encabezado por Leonel Fernández Reyna, el camino a seguir para que esta comunidad heroica, constituida en República a partir del 27 de febrero de 1844, pueda arribar a un destino honorable, equilibrado, justo, progresista, desarrollado y moderno, al que tiene derecho por sus sacrificios y el esfuerzo de sus luchas.

Desde esas posiciones de principios y moral, Juan Bosch, no aceptó nunca chantajes, ni amenazas, ni sugestiones. Aunque éstas vinieran del exterior o se manifestaran aquí en el territorio nacional. Con el admirable valor cívico que lo distinguió, actuó e hizo en política las cosas que le convenían al pueblo dominicano y a las fuerzas políticas que fundó y dirigió; y por esas razones, de él aprendimos, y lo reiteramos de manera constante y permanente, que en política sólo se hace lo que conviene. Y partiendo de ese ejemplo no vamos a aceptar, ni nos importan, los calificativos y las agresiones verbales que dirigentes de lo que fue el Partido Reformista de La Romana, Santiago o Santo Domingo, digan de nuestra conducta como dirigente del PLD, relacionada a nuestra posición, conocida de todos, a que nuestro partido haga acuerdos para apoyar la candidatura del actual Sindico de Santiago, que ha gobernado por dos períodos consecutivos, la capital del Cibao Central, la región más rica, no solamente de nuestro país sino también del Caribe y Centro América.

Más de cuatro millones y medio de personas habitan en esa región y en la realidad social, el Ayuntamiento de Santiago es el más importante del país, porque esa ciudad es la capital económica, bancaria, comercial, académica y científica de la región que se merece autoridades municipales, encabezadas por un Síndico que sea un ejemplo de honestidad, de condiciones administrativas, preocupado por el ordenamiento y la limpieza del escenario que tiene bajo su responsabilidad, que tenga como objetivo, único y verdadero, hacer de Santiago un modelo de hábitat, que sea un orgullo para la Nación dominicana.

Santiago no se merece incapaces, populistas, de cuestionables conducta en el manejo de los miles de millones de pesos que le asigna el Estado a través del gobierno nacional, a lo que se suman los cientos de millones que recauda por los impuestos internos a los que lo autoriza la Ley que crea las instituciones municipales. El autor de esta columna nunca se ha considerado un halcón y hay que ser un ignorante para darnos ese calificativo que no tiene nada que ver con la política dominicana. En nuestro partido nunca nos hemos creído ni Roble, ni Caoba, ni Capá, ni Ebano, nos hemos autocalificado como dinosaurio, fuerte, de firme pisada, seguro de que al actuar como actuamos lo hacemos teniendo siempre presente el ejemplo y el recuerdo del Maestro político de nuestro pueblo: Juan Bosch, Presidente Moral Eterno de la República.

El Nacional

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