Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

Aristófanes Urbáez es excepcionalmente inteligente, culto, agresivo, valiente, periodista de verdad, que desde su adolescencia se integró a esa escuela, sin antecedentes en la vida dominicana, creada por Juan Bosch, el gran maestro, cuando se fundó “Vanguardia del Pueblo”, el periódico más importante en la historia política dominicana, que ha servido de referencia para el ejercicio de esa profesión en su más alta expresión. El autor de esta columna admira y respeta a Aristófanes, aun en sus criterios más radicales de la problemática dominicana aunque a veces, como ahora, disiento en algunos aspectos de lo que afirma en su columna. El pasado jueves 29 de septiembre, en el “Listín Diario”, respondiendo las mentiras y majaderías de un vivo que se dice periodista, Aristófanes, con razón, habló de que “la cúpula del PLD no tiene idea del desazón que recorre a peledeísta y aliados…”.

Aristófanes se refiere a las inventivas que ha hecho públicas este reaccionario oportunista, que miente cuando se refiere a Juan Bosch y trata de reducir su categoría histórica como presidente de la República, mientras recibe favores del gobierno del PLD o de algunas de las instituciones del gobierno peledeísta, habiendo sido siempre una “veleta” al servicio de los intereses más negativos de la República. Con razón Aristófanes se queja del silencio y la tolerancia de la mayoría de los más altos dirigentes del partido, sin hacer excepciones. Y el autor de esta columna le reclama a Aristófanes que tiene que hacer las excepciones, que él conoce muy bien y que en este mismo espacio que publicamos todos los lunes hemos reiterado que existe y se ejecuta un plan para acusar, difamar y calumniar al PLD, a su gobierno, y al presidente del gobierno del PLD, el compañero Leonel Fernández.

Nos importa un pito lo que digan estos oportunistas, “veletas del momento”, entre los cuales hay verdaderas “letrinas parlantes” que se ensañan con nosotros por la cobardía de muchos de nuestros compañeros, que temen ser acusados y señalados por mujeres y hombres que no tienen mandato de nadie, que no pesan absolutamente nada, en términos profesionales del periodismo y menos como intelectuales. La figura del gran maestro político dominicano y de América, presidente moral eterno y prócer de la República, no se merece el comportamiento de quienes fuimos sus compañeros y discípulos por largos años, de quedarnos callados y no hablar ni escribir defendiendo al PLD y a su gobierno, que ha dirigido con honestidad la vida nacional por muchos años. Esas acusadoras y acusadores saben quiénes son los corruptos de verdad y como son profesional y culturalmente ignorantes y más que ignorantes analfabetos, desconocen cuál es el procedimiento que las leyes vigentes en nuestro país establecen para acusar y someter antes las autoridades judiciales a los funcionarios gubernamentales acusados de corrupción, prevaricación o dilapidación de los dineros y bienes puestos bajo su responsabilidad. Tiene razón Aristófanes, pero no toda la razón.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación