Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

Euclides Gutiérrez Félix

Hoy 27 de febrero del año 2017, se cumple un nuevo aniversario de la proclamación de la República, acto imborrable en la historia de nuestro pueblo, que tuvo como escenario definitivo la Puerta del Conde, conocida popularmente con el nombre de El Baluarte, lugar en cuya parte superior en las últimas horas de la noche de ese día, izó con su manos juveniles Francisco del Rosario Sánchez, la enseña tricolor, invocando esa frase hermosa de apenas cuatro palabras «Dios, Patria y Libertad», pronunciando con voz estentórea ¡Viva la República Dominicana!.

Esa acción valiente, aguerrida y firme, es la expresión real, auténtica, de que en el pequeño pueblo que habitaba la parte oriental de la isla de Santo Domingo, en un largo proceso de vicisitudes, sacrificios y rebeldía había las condiciones básicas para convertirse en una nación.

Esta admirable proeza tuvo en su proceso final en los últimos diez años antes de ese día, tres actores de primera categoría: Juan Pablo Duarte, el político visionario, patriota, revolucionario, demócrata y anticolonialista, fundador de la sociedad secreta Trinitaria que concibió la creación de un estado independiente de toda potencia extranjera.

Esa sociedad secreta fue el partido político, concebido y fundado por Duarte, que es merecedor del título indiscutible de Fundador de la República; Francisco del Rosario Sánchez, compañero y seguidor de Duarte que redactó el Manifiesto del 16 de enero de 1844 y Matías Ramón Mella, el intrépido y valiente que llamó con el disparo en la Puerta de la Misericordia en horas de la noche de ese 27 de febrero, a la comunidad de Santo Domingo a iniciar la lucha contra el gobierno haitiano que tenía el control de la parte oriental de nuestra isla.

Duarte no es el padre de la patria, porque la patria es una categoría histórica, que es en realidad la consolidación de un pueblo convertido en nación; Juan Pablo es el Fundador de la República, Sánchez y Mella sus compañeros, que están investidos como Duarte con la categoría de Próceres de la República. Cuantos disparates, invenciones y mentiras hemos tenido que escuchar en estos días en el trascurso del proclamado Mes de la Patria, como injustificable y dolorosa realidad del desconocimiento e ignorancia no solamente de los jóvenes adolescentes, sino también de una mayoría de adultos, profesionales universitarios, periodistas, emborronadores de cuartillas, convertidos como una realidad en veletas sin rumbo, en el proceso del destino de este «Pueblo legendario, veterano de la historia y David del Caribe».

No existe en la historia de los pueblos hispanoamericanos o mejor dicho de los pueblos de América, incluidos Canadá y Estados Unidos, que haya combatido en su propio territorio como ha combatido el pueblo dominicano: desde la génesis de sus historia, desde Enriquillo, el cacique aborigen transculturizado, capitán invencible, fundador de la Escuela Militar Dominicana, pasando por la insurrección de los «Negros cimarrones en el siglo XVI», los vencedores de la armada de Penn y Venables en 1655, el triunfo de los «criollos españoles» en la Batalla de la Limonada en 1691, la hazaña inmortal de Palo Hincado en 1809 donde se libró en América la «primera carga al machete», los largos años de guerra contra las tropas haitianas en las batallas de la Independencia, la Restauración de la República» contra la monarquía española iniciada en 1863 y la batalla contra la intervención militar de Estados Unidos» a partir del 28 de abril de 1965, ¡Gloria a la República, en este nuevo aniversario de su independencia!

El Nacional

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