¡Sin temor alguno!
La semana pasada, el miércoles 23 de enero, se realizó en el Palacio Nacional, por convocatoria del Ministerio de la Presidencia, una revisión y evaluación del funcionamiento de los ministerios, superintendencias y otras oficinas gubernamentales, que aglutinó en el salón especial del Palacio de gobierno, casi la totalidad de los funcionarios responsables, bajo la dirección de la Presidencia de la República, que maneja burocráticamente el Estado dominicano.
Para el autor de esta columna esa reunión fue realmente un Consejo de Gobierno, particularmente a nuestro criterio, por la intervención del ciudadano Presidente de la República, Danilo Medina Sánchez, al finalizar el encuentro. Las palabras del compañero Presidente confirmaron profundamente, a nuestro criterio personal, de que Danilo es un político profesional de una excepcional inteligencia, que se formó bajo la enseñanza del gran maestro político dominicano y de América, el profesor Juan Bosch.
Esa intervención de Danilo, no solamente demostró su inteligencia y formación política, fruto de una experiencia como militante y de su formación académica. No vamos hacer un resumen y a citar los conceptos, denuncias y advertencias que hizo el Presidente de la República, a las mujeres y hombres que integramos el aparato gubernamental, en el cual la inmensa mayoría tiene años de militancia política en el Partido de la Liberación Dominicana, que ha sido el responsable en los gobiernos que ha auspiciado en el desarrollo, crecimiento y modernización de nuestra sociedad, calificada hoy, ahora, en estos momentos, como un caso singular, que genera admiración como país hispanoamericano enclavado en esta América nuestra, como decía el apóstol de la independencia de Cuba, José Martí.
Danilo llamó a los que estábamos presentes allí a que saliéramos a defender a nuestro gobierno, que ha cumplido en el orden económico, social y político de modernizar la infraestructura de la nación dominicana y ampliar los sistemas de salud y educación para beneficio de la gran familia dominicana.
Con valentía responsable el presidente Danilo Medina denunció la campaña difamatoria, de calumnias y mentiras que la mayoría de la oposición a nuestro gobierno está llevando a cabo, sin respeto y consideración de ninguna naturaleza. Muchos de los dirigentes de esas organizaciones políticas que se autoestiman y están envenenados en su conciencia, están convencidos también de que los peledeistas tenemos miedo, y un miedo tan profundo que no nos permite defendernos.
El autor de esta columna con el respeto que se merece el Presidente de la República, le ratificó en voz alta no solamente a él sino a todos los presentes que en política “la pelea es peleando”; y que estamos en la disposición como discípulos de Juan Bosch, de comparecer a todos los medios de comunicación, escritos, radiales y televisivos a señalar en detalles, los sucios e incuestionables argumentos, que a través de esas calumnias, difamaciones y mentiras viven vociferando, escribiendo y mintiendo.
Es la historia de nuestro pueblo, reconocido como “Pueblo legendario, veterano de la historia y David del Caribe”, el que ha logrado consolidar con decisión frontal, valiente y responsable los matices de nuestra personalidad, que ha sido y es admirada no solamente en América sino también en Europa y otras latitudes del mundo, que no ha olvidado la consigna de nuestro himno nacional que dice “¡Ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo indolente y servil!”.

