El Presidente de la República compareció el domingo 27 de febrero ante la reunión conjunta del Senado de la República y la Cámara de Diputados, para dar cumplimiento a las disposiciones del Articulo No. 128, Letra f, de la Constitución de la República que ordena al Primer Magistrado de la Nación Depositar ante el Congreso Nacional, al iniciarse la primera legislatura ordinaria el 27 de febrero de cada año, las memorias de los ministerios y rendir cuenta de su administración del año anterior. En ninguna parte de la ley fundamental de la República, se da pie para que el Presidente deba referirse a otros temas que no sean los que corresponden a las memorias de los ministerios y rendir cuentas de su administración del año anterior. Aunque al autor de esta columna nada sorprende, ya que tuvimos el honor y la distinción de trabajar, desde el PRD hasta el PLD, como asistente, discípulo, compañero y subalterno del gran maestro político dominicano y de América, el profesor Juan Bosch, autor de uno de los libros más importantes que se han publicado en el país, y quizás en hispanoamérica, que se titula Composición Social Dominicana.
Por esa razón a quien escribe, las especulaciones, las insensateces y los disparates, que se publican en los medios de información y que se escuchan a través de los programas de radio y televisión, no son nuevos. Como no pueden serlo para los que han leído Composición Social Dominicana. Decimos de esas especulaciones e insensateces y disparates también, sin tener ningún temor de afirmar que provienen de políticos, periodistas, comentaristas, versátiles y expertos en todo, empresarios, jóvenes y viejos, y uno que otro importante sacerdote de la incuestionable e influyente Iglesia Católica, entre los cuales hay varios que hablan más de la cuenta. Según todos, entre los cuales también están calumniadores, difamadores, oportunistas, ascensoristas y veletas del momento, la rendición de cuentas del Presidente de la República debía señalar los temas, quince o veinte, que ellos querían que el Presidente expusiera ante la sesión conjunta del Poder Legislativo.
¡Pobre pueblo dominicano! Ahora integran la nación aproximadamente cerca de 10 millones de habitantes, a los que se suman 9 millones que viven en la parte Occidental de la isla, en un territorio que alguna vez alojó el intento de establecer un estado republicano y que hoy ha hecho crisis, tocando fondo, convirtiéndose, como dijo Juan Bosch, pura y simplemente, en un conglomerado humano; criterio que vamos a ratificar cuantas veces se nos ofrezca la oportunidad de hacerlo, sin importarnos en absoluto lo que digan la Comunidad Internacional, el ex presidente Clinton y su distinguida esposa, Primera Ministro de los Estados Unidos de América, las ONG´s y otras organizaciones de Francia, Canadá y Estados Unidos, a los que se suman los expertos dominicanos, que también se disfrazan, como los diablos cojuelos, de historiadores, demócratas, liberales y progresistas, exponiendo sus ideas sin pudor alguno, de que en verdad lo que dicen y hacen es conspirar contra nuestro pueblo y la República que fundaron los trinitarios en febrero de 1844. Continuaremos

