Las decapitaciones constituyen un método cruel, que retrata el salvajismo del Estado Islámico que desafía la humanidad. Además de dos periodistas estadounidenses, los terroristas que combaten en Irak y Siria han divulgado otro vídeo en que se muestra la decapitación de un cooperante británico que había sido secuestrado.
El crudo mensaje difundido por Internet representa un desafío para Estados Unidos, que ha incrementado los ataques aéreos contra las fuerzas yihadistas; la Unión Europea y todas las naciones que defienden la paz y la seguridad.
El cooperante británico David Cawthorne Haines, un voluntario de 44 años, padre de dos hijos y consagrado a la ayuda voluntaria, había sido secuestrado en Siria por las hordas que luchan por restaurar los antiguos califatos. Las imágenes sobre la decapitación del británico son tan conmovedoras como las divulgadas sobre la muerte en las mismas condiciones de los periodistas James Foley y Steven Sotloff. No solo hay que frenar, sino eliminar el Estado Islámico.

