Los dominicanos tenemos el pálpito de quenos va a pasar algo grande que servirá como lección de vida, no sabemos cuando será, pero ya nos estamos preparando mentalmente. Eso tiende a ocurrir cuando las sociedades dan riendas sueltas a las inconductas y dejan al azar vínculos sociales y virtudes que determinan qué tipo de sociedad queremos: como la educación, la moralidad, respeto, gratitud, lealtad, solidaridad y el compromiso innegociable de tener una patria grande.
La irresponsabilidad que hemos observado en algunos sectores sociales ante la pandemia del Covid 19, es una muestra de que la sociedad dominicana va en un deterioro creciente y que necesita urgentemente una cruzada moral.Desgraciadamente, nuestro liderazgo político, llamado a detener la crisis de credibilidad existente, está lejos de concretar un acuerdo por la gobernabilidad, sin importar los resultados para llevar tranquilidad a la población..
La sociedad está convulsa. Vive momentos de angustia. Siempre he dicho machaconamente, que la Política es una ciencia y quienes la estudian, saben que la historia, no es una sucesión de hechos en el tiempo, sino, un seguimiento de procesos históricos, con resultados que pueden costar miles de vidas y la degradación social.
Estamos ante una realidad desconcertante.
A pocos días de las elecciones, se respira un caos postelectoral y una ebullición que podría desatar un alud de frustraciones sociales, en momentos que nuestra República Dominicana sufre en carne propia los embates del coronavirus.
El liderazgo nacional tiene que enviar una señal de madurez y consensuar algunos puntos: Respeto a la voluntad popular y una oposición constructiva al partido que resulte ganador, unificar criterios y unir fuerzas para combatir el Covid 19, mantenimiento de todos los programas sociales que benefician a los sectores más vulnerables, adecentamiento de la justicia, profesionalización de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, mantener las tandas extendidas bajo un proceso de revisión que produzca mejoras, legislar y crear las condiciones para combatir el narcotráfico e instituir y hacer cumplir las políticas migratorias con el hermano país de Haití.
De no hacerse el acuerdo por la gobernablidad, se le estaría dando la oportunidad a una franja de la población que no tiene nada que perder a buscar en las pobladas y revueltas sociales, los 15 minutos de gloria a los que hizo alusión: Andy Warhol.
Por: Ramón Rodríguez
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