Reiterando que damos por descontado que el presidente electo realmente tiene buenas intenciones y que desea cubrir la brecha social que separa los Tutumpotes de los Hijos de machepa, en otras palabras: acercarse a Bosch y alejarse un poco de Balaguer. es pertinente que tenga cuidado.
Vengo advirtiéndoselo desde que era precandidato. Don Juan duró siete meses en el poder, precisamente por querer hacer las cosas bien, y se olvidó de que de buenas intenciones está sembrado el camino del fracaso y que es pertinente dar un paso adelante y dos atrás.
En el año 1963 solo había que tener cuidado con la guerra fría, mientras que ahora debe tomar en cuenta eso, pero, además, a las gargantas del narcotráfico, los tentáculos poderosos del lavado, la miseria que arropa al vecino Haití, el poder corrupto y las riquezas de muchos de sus compañeros y sus egos hipertrofiados.
Hay que buscar que sus planes buenos puedan ejecutarse, pero los riesgos de no terminar no están en las masas hambreadas que van a ser usadas como carne de cañón para desestabilizar su gobierno, tampoco en los gremios que saldrán a proteger a sus agremiados. Cúbrase la espalda con el sector transporte. Recuerde, cuídese de los de su casa.
Échele un vistazo a Honduras y Paraguay. Estoy obligado a poner una nota sobre Esperanza, por eso terminaré estos consejos gratuitos en la próxima de Cuando Sea Presidente.-
Esperancita tiene 16 años, Leucemia y si no recibe tratamiento con quimioterapia es probable se muera. La quimio, por otro lado, puede matar a la criatura que lleva en su vientre o crearle malformaciones. Víctor Terrero no se anda por las ramas. Sabe que las embarazadas de alto riesgo pobres y las recibe un camillero, son las únicas constitucionalizadas. Para las otras, las que pagan clínicas con nombres conocidos por todos, hay una miríada de afables y discretos médicos que pasan sin hacer ruido por encima del Artículo 37. Tomado de Hoy.

