Opinión

¡Cuánta doble moral!

¡Cuánta doble moral!

Por estos días no se puede dejar de mencionar la manida doble moral convertida en una parte importante de nuestra sociedad y cada vez que se trata de invocar reclamos o proponer soluciones, sale a flote en el mar de argumentos y comentarios. coque iphone 8 Esas personas de doble moral, desde su imagen impoluta, asumen en el discurso los valores que las engalanan y critican a quienes adversan, asumiendo que carecen de ellos. coque iphone en ligne Sin embargo, solo bastaría “rascar” un tanto el revoque o el barniz de su impecable figura para ver que, en la vida real, no practican lo que predican, critican a muerte lo que hacen a escondidas, tiran piedras mientras esconden la mano, adjudicándose la propiedad de la verdad y aplicando la doble moral con el mayor descaro. A raíz de los reclamos suscitados por la Orden 33-2019 del Ministerio de Educación, se pudieron ver ejemplos de doble moral en ejercicio. Así, hubo personas defendiendo la castidad, que son sumamente promiscuas; otras apelando a la protección de niños y niñas, a quienes, desde la corrupción, descobijan; otros personajes, verdaderos negociantes de la fe, que tienen en las religiones sus principales fuentes de ingresos y que apetecen el poder, hablando en nombre de Dios; en fin, personas que no son consecuentes con lo que dicen y cuyos actos no coinciden con lo que dicen ser. No siempre se practica lo que se predica La doble moral es muy dañina y nos obliga a vivir en la hipocresía y el engaño, espacio ideal para la manipulación, el desencanto y la indefensión social que tanto daño hace a la niñez, que la adopta como paradigma de vida. coque iphone En estos días y en los que vendrán, se oirán muchos discursos que no reflejan conductas y hay que estar en atención, porque las personas juzgadoras, son aviesas y retorcidas y su especialidad es la manipulación, para manosear y maniobrar a su favor. coque iphone 8 Pena que muchas veces ni se enteran de las mismas cosas que critican, porque leen a medias y predispuestas a sancionar con obstinada exaltación, un fanatismo que sectariza y no trata de entender, escuchar y mucho menos, informarse. Y por supuesto, el extremismo es misógino y homofóbico, además de sexista, clasista y racista. La doble moral se está entronizando en nuestra cotidianidad, sobre todo desde la práctica social de las instituciones que la tienen muy aprendida, y la difunden a sabiendas de que no es buena, pero que les favorece a sus afanes y ambiciones. coque iphone 8 Y el miedo a cambiar atrasa pensamientos.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación