Santo Domingo, (EFE).- El entrenador del equipo de baloncesto de Cuba, Daniel Scott, se mostró hoy satisfecho por la victoria (90-60) frente a Trinidad y Tobago en la quinta jornada de Centrobasket y dijo que confía en que el choque entre Puerto Rico y
Belice confirme su pase a semifinales.
«Ahora nos toca esperar el resultado del próximo partido», dijo Scott, quien subrayó que el encuentro de hoy «era definitorio» y la victoria lograda «era importantísima» para las expectativas cubanas.
El preparador se mostró muy satisfecho y consideró «un gran éxito haber ganado a México y a Trinidad y Tobago» e incluso «haber perdido luchando» ante Puerto Rico y Belice, sus otros rivales en el Grupo B.
El jugador cubano Allens Jemmont, por su parte, destacó el juego
defensivo del conjunto al que pertenece, así como los lanzamientos
de tres puntos (seis convertidos sobre un total de once tiros),
junto con la concentración del grupo.
«Tuvimos una conversación profunda en el hotel ante el partido de
hoy. Sabíamos que no hay rival pequeño y por eso nos concentramos y
dimos lo mejor de nosotros mismos durante los cuarenta minutos del
juego», expresó.
El entrenador trinitense, Terry Layton, reconoció que su equipo
no saltó a la cancha con la actitud que debía y que el conjunto no
respondió en defensa como era de esperar.
Agregó que el equipo cubano es «muy físico» y que ante ello sus
hombres no le hicieron frente con el carácter que la situación
demandaba.
Cuando los cubanos comenzaron a distanciarse en el marcador,
Trinidad y Tobago intentó mejorar en la captura de rebotes, pero las
cosas no se solucionaron y fueron incapaces de frenarles, indicó el
técnico, quien reconoció la existencia de «problemas internos» en el
equipo, de los que no quiso hablar.
Kibwe Trim, por su parte, admitió que él y sus compañeros
perdieron muchos balones y Cuba se aprovechó de ello.
El juego fue «muy físico y rudo» y los trinitenses no pudieron
sobreponerse de la superioridad de su rival, concedió.

