margarita brito
margaritabrito@yahoo.com
Llegó el verano, temporada que muchos esperan con ansias para ir a la playa, piscina o ríos, pero que se convierte en un dolor de cabeza por la forma en que se maltrata el cabello en esta estación.
Y es que además de las altas temperatura, la humedad y el sol, de la arena y el cloro de la piscina que afectan la piel, deja consecuencias negativas en el pelo, por lo que algunos especialistas consideran que la temporada que comienza a mediados de junio y dura hasta septiembre es la peor temporada del año para nuestro pelo.
Teniendo como realidad esta premisa, la cosmetóloga Magalis Solís (Mechy) entiende que hay soluciones y que debes tener en cuenta que se trata de un tiempo en el que se han de tomar medidas preventivas y una serie de cuidados posteriores, una vez acabe el verano, para luego presumir una cabellera radiante pero sobre todo sana. La propietaria del salón Mechy comenta que a lo largo de los meses de calor, existen factores externos que influyen en la salud del cabello, el principal de ellos el sol, ya que los rayos ultravioleta alteran las propiedades elásticidad de la hebra de cabello y provocan una ligera decoloración. “La radiación ultravioleta afecta la fibra capilar deshidratándola, un efecto que tal vez pueda venir bien a los cabellos grasos pero que resulta fatal para el pelo seco”. Precisa que se debe usar protectores solares nutritivos que aporten agentes acondicionadores para compensar la deshidratación. Advierte que además del sol, el cloro del agua de las piscinas y la sal marina pueden deteriorar notablemente el pelo teñido. Recomienda lavar el cabello todos los días para limpiarlo de la sal y la arena, con agua tibia, no muy caliente, porque se reseca aún más. Asimismo, evitar usar los secadores y dejar que el pelo se seque al aire libre. Además cepillar el cabello de forma suave cuando está mojado, pues se vuelve más frágil, no retoques las mechas o el tinte en pleno verano, pues puede resultar demasiado agresivo para un cabello que sufre más de lo habitual. Solís destacó que la pérdida de color es un fenómeno mucho más negativo para los tonos oscuros, que se vuelven pajizos. Señala que la mejor solución son los protectores solares de color usar los tradicionales sombreros y gorras. Otra solución es que su peluquero habitual ajuste el tono tanto antes como después del verano para minimizar estos cambios en el color.

